El tratamiento de la obesidad requiere disciplina y enfoque por lo que es necesario contar con un equipo médico multidisciplinario, el cual permite un seguimiento adecuado antes, durante y después del tratamiento, atendiendo tanto los aspectos físicos como emocionales de la enfermedad.
Este equipo suele estar conformado por distintos profesionales de la salud, entre ellos:
- Cirujano Bariatra ó Gastroenterólogo, con especialidad en Endoscopia quien suele ser el primer punto de contacto y coordina el seguimiento del paciente.
- Nutriólogo o nutricionista, encargado de orientar una alimentación equilibrada y adaptada a las necesidades individuales.
- Psicólogo o psiquiatra, que apoya en el manejo de factores emocionales, ansiedad, depresión o conductas alimentarias no saludables.
- Especialista en actividad física, que ayuda a incorporar el movimiento de forma segura y progresiva.
Cada persona es diferente, por lo que el tratamiento debe ser personalizado, adaptado a las características físicas, emocionales y sociales de cada paciente. No existen soluciones universales, y lo que funciona para una persona puede no ser adecuado para otra.
En algunos casos, el abordaje puede incluir tratamientos complementarios, siempre como apoyo y nunca como sustitutos del seguimiento médico. Estas opciones deben ser evaluadas y recomendadas exclusivamente por profesionales de la salud, garantizando que sean seguras, adecuadas y coherentes con el plan de atención integral.