Un stent ureteral es una sonda hueca de plástico flexible que se puede colocar en el uréter para facilitar el proceso de cicatrización después de una cirugía de eliminación de cálculos renales y para reducir el riesgo de complicaciones.
 

El procedimiento

Al final de la cirugía, el médico coloca un stent en el uréter guiado por un endoscopio o una radiografía. Por lo general, el stent para adultos tiene entre 22 y 30 cm de largo, y se extiende desde el riñón hasta la vejiga, con una bobina en cada extremo para mantenerla fija. El stent dilata el uréter y ayuda a que la orina pase del riñón a la vejiga. El médico puede dejar un cordón conectado al stent que facilite la extracción después de la cirugía, y puede fijar el cordón con cinta adhesiva a su pierna o abdomen.

El médico también puede colocar el stent antes de la cirugía para tratar una infección, estenosis u obstrucción provocada por un cálculo o para facilitar la dilatación de un uréter estrecho.

 

Beneficios

Ventajas de un stent ureteral:

  • Ayuda al drenaje del riñón.
  • Ayuda a sanar las vías urinarias.
  • Ayuda a reducir la hinchazón.
  • Ayuda a reducir el riesgo de complicaciones graves, tales como bloqueo del uréter a causa de hinchazón, un cálculo (o fragmento de un cálculo) o un coágulo de sangre.
 

Después de la cirugía

Tenga en cuenta los siguientes efectos secundarios comunes que causa el stent ureteral:

  • Malestar y dolor, por lo general experimentado como una sensación de dolor sordo a los costados y en la ingle que puede empeorar al orinar.
  • Sangre en la orina. El color puede variar de rosa claro a rojizo y, a veces incluso puede tener un tono marrón, pero usted debería ser capaz de ver a través de él.(Los medicamentos que alivian la sensación de ardor durante la orina a veces pueden hacer que su color cambie a naranja o azul). Si el sangrado aumenta considerablemente, llame al médico de inmediato o acuda a una sala de emergencias para su evaluación. 
  • Sensación de tener la vejiga llena y una constante necesidad de orinar (tenesmo vesical y polaquiuria).
  • Dolor, presión o una sensación de ardor al orinar o al moverse.
  • Espasmos musculares de la vejiga.
  • Pérdida de orina por no poder llegar al baño a tiempo.
  • Sensación de no haber vaciado por completo la vejiga.
  • Náuseas y vómitos ocasionales.

Siga las instrucciones de su médico después de la cirugía y recuerde lo siguiente:

  • Beba abundante cantidad de líquido.
  • Tome analgésicos, según lo que prescriba el médico, para aliviar las molestias que resulten de la cirugía y del uso del stent.

Llame al médico de inmediato si sucede lo siguiente:

  • Tiene fiebre de más de 38 °C o escalofríos.
  • Los analgésicos no alivian el dolor.
  • No tolera los alimentos o las bebidas.
  • La orina presenta sangre en exceso (está roja, espesa y no transparente) o presenta coágulos que dificultan orinar. (Beber líquido ayuda a reducir la formación de coágulos de sangre en la orina).
 

Vida cotidiana

El diseño del stent le permite llevar una vida normal, sin embargo, con frecuencia la siente al moverse. Los efectos secundarios posiblemente afecten el normal desarrollo de sus actividades durante unos días después de la cirugía, pero normalmente mejoran después. Durante este tiempo, procure tener fácil acceso a un baño. Informe al médico si el stent causa problemas significativos.

Tenga en cuenta el efecto que puede tener el stent:

  • Actividad física y deportes: Hacer ejercicios puede provocar algunas molestias en el estómago y la espalda, además de la presencia de sangre en la orina. Evite la actividad intensa si advierte una gran cantidad de sangre en la orina o si no puede controlar el dolor con medicamentos.
  • Trabajo: Si su trabajo requiere mucho esfuerzo físico, es posible que experimente algunas molestias o que se canse más rápido a causa de los efectos secundarios del stent.
  • Vida social: Si experimenta síntomas urinarios, como necesidad frecuente y urgente de orinar, es posible que deba usar el baño con mayor frecuencia.
  • Sexo: No tenga relaciones sexuales si el médico dejó un cordón conectado al stent, dado que es posible que se desprenda. Si no tiene un cordón, no hay restricciones sobre la actividad sexual, pero es posible que las molestias aumenten.
  • Viajes: Si tiene un stent, puede viajar, pero consulte al médico para asegurarse de que el estado del riñón y su estado de salud general le permitan viajar de manera segura.
 

Desplazamiento del stent

Por lo general, un stent no se cae. No obstante, si el stent se desplaza, es posible que experimente incontinencia urinaria constante que requiera el uso de una compresa higiénica. Esta no es una situación que ponga en riesgo la vida, pero debe comunicarse con el médico o acudir al servicio de urgencias para que lo evalúen. Pocas veces, el stent puede migrar y hacer necesaria la extracción o recolocación.

Si tiene un cordón conectado al stent, procure no tirar de él ni engancharlo, dado que esto puede provocar el desplazamiento o movimiento del stent.

 

Extracción del stent

El stent ureteral comúnmente se retira entre cuatro y siete días después de la cirugía durante un breve procedimiento en el consultorio, aunque a veces posiblemente se deba dejar por más tiempo.

La mayoría de los pacientes permanece despiertos durante la extracción del stent, pero es posible que se aplique un gel anestésico en el uréter (orificio de las vías urinarias) antes del procedimiento. Si el stent tiene un cordón conectado, el médico tira de él con suavidad para extraerla. En caso de no haber cordón, el médico usa un endoscopio para sujetar la bobina del stent que se encuentra en la vejiga y la extrae con suavidad a través de la uretra.

 
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